lkalbino 461 puntos
15 Oct
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No te pienso mentir
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No te voy a mentir, no te voy a negar cosas que muy bien sabes y aunque use mil máscaras perfectamente lees a través de ellas. Siempre has estado ahí o eso creí yo, y me mal acostumbre, así que aun siento la necesidad de contarte lo que me está pasando y confesarme contigo como si de un cura se tratase.


Estoy muy mal acostumbrada a ti, a tu presencia, a tu olor y a tu compañía, a sentirme segura contigo pero es momento de dejar mi zona de comfort y salir de allí .

El alcohol en verdad se ha convertido en gallardía liquida que me ayuda a sincerarme conmigo misma, a ver un poco más las cosas sin sentir que las lágrimas se apoderan de mi, tampoco al punto de darle mi razocinio a un trago más de cerveza, pero en el punto perfecto para ser cruda y sincera conmigo misma.


Ya que no te quiero o puedo ver, te contare aquí lo que siento, sabiendo perfectamente que no buscarías aquí el contacto conmigo, y sí te conozco bien te habrás dado por vencido ya. No se si pueda perdonarte, no sé si alguna vez volveremos, sólo sé que ahora tengo la fuerza para irme sin mirar atrás así cada paso me quiera arrastrar al pasado. Ahora sea el momento tal vez, para empezar de cero y no llegar al punto de no retorno donde me convierto en esos reflejos de los que tanto temo. Te cuento que te extraño, que me encontre en varias ocasiones hoy con ganas de enviarte fotos del perro, o decirte los problemas de mi hogar  o contarte lo feliz que fui al ver a Sofía, pero eso poco importa ahora. Tengo miedo, tengo cosas que hacer como siempre, pero lo que más me atemoriza es la cirugia y lo que esos cambios atraerán para mi.


Ahora soy consciente de quién eres, pero más aún, estoy intentando interpretar tu papel porque te aseguro que fuiste un gran maestro. Estoy ensayando esas sonrisas y poco o nadie sabe como me siento ahora, creo que irónicamente la única persona que podría saber como me siento ahora serías tú mismo. Ahora me siento sóla pero al mismo tiempo me siento tranquila, con la serenidad de que lo que haga o decida sólo yo lo sabre y que evitare ser el centro de atención de nuevo. Sólo los estrictamente necearios saben lo que sucede, lo que sucederá y ni yo se que pasará después del sábado. 


No te niego que te quiero ahí a mi lado sujetando mi mano, y que estos días he soñado contigo. No te niego que estaba siendo fuerte hasta que el diluvio rompió el dique que detenía el llanto y me pregunto una vez más si se podría solucionar todo. Parece algo tan estúpido y saber que hemos pasado por más cosas juntos me hace tener esperanzas, pero a la vez sé que cuando el dolor se siente familiar y cuando a tu mente viene el mensaje de "se venía venir" es cuando no puedes mirar atrás y debes ser contundente. Si soy rigida ahora conmigo misma, si me limito a tener sentimientos o tocar el tema es porque debo entrenar, porque debo ser fuerte y porque sé que he salido de peores.


Conozco las posibilidades de vernos, de hablar, sé como contactarte y también sabes como hacerlo, pero no sé si tenemos tiempo o si ya nos resignamos. Ya no somos niños, ya no somos estúpidos y espero al día que pueda recordate sin dolor, porque sé que rabía no te tendré, sé que la nostalgia siempre me acompañará pero debo vivir así, rodeada de tus recuerdos pero sin tú contacto, la terapia de shock es la mejor solución para el corazón roto.


Me enseñaste muchas cosas, pero esta es mi carta de despedida, por si no volvemos a coincidir fisica o emocionalmente.

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