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28 Jul
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¿Somos mejores amigos o hay algo más?
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Busco palabras que puedan representar lo que siento, frases que me den alguna idea de lo que pasa en mi corazón pero no las encuentro, no logro pronunciar en voz alta nada que pueda ayudar a entender este desastre que llevo en el pecho.


Tengo el corazón tan revuelto que mi mente no encuentra un inicio para desenredar tantas ideas y sensaciones, hay fuertes discusiones entre lo que quiero y mis miedos, están por un lado la inseguridad y la cobardía; por el otro, la cautela, la sensatez y también están la emoción y el entusiasmo, ninguno posee algún argumento que simplifique la batalla.  


Eres mi mejor amigo y quiero mantener eso, no sé si ayuda o empeora las cosas, pero el tiempo que te perdí sentí enormemente tu ausencia y pedí cada día porque volvieras .

honestamente también entre mis profundos deseos estaba el volver a tenerte entre mis brazos, para bien o mal, obtuve ambas cosas casi al instante y desde ahí que desconozco donde estoy pisando y en qué dirección avanzo.


Cierro los ojos y alucino con el sabor de tus besos, recuerdo mis manos presionando tu espalda y la delicadeza de tus dedos deslizándose por mis caderas. Añoro las risas y juegos, todas tus pesadas bromas y cada una de esas manías que tanto me molestan. Te quiero indudablemente, solo que ahora desconozco el tipo de cariño que es.


Hay minutos en que mi cabeza divaga por escenarios donde tú y yo nos amamos, donde descubrimos que todo aquello que buscábamos estaba en el otro y que tantos años de compañía se transforman en un amor de esos maduros, donde solo existe confianza, apoyo, aprecio y comprensión, donde ambos peleamos por cumplir nuestros sueños y compartirlos, nos veo felices y me parece una escena de ensueño…. De pronto el cielo se obscurece, casi inmediatamente llueven mis inseguridades, que tienen nombre de mujer en su mayoría, recordándome que en tu vida existe una chica poderosa cuya sombra no puedes dejar y que se acomoda constantemente en tus tribulaciones, donde yo siendo tu amiga debo ser escucha para tus ahogos. Detesto su presencia y me irritan cada día más los comentarios que haces de ella, cada que la nombras o te afliges por sus acciones me cuesta más mantener el discurso de imparcialidad. Eso sumado a mis fantasmas hace que todo se vea más complicado.


Omito la desesperación y apago el corazón, soy realista esta vez y recapitulo cada una de mis sensaciones y noto que no se parecen a mis enamoramientos anteriores, no te veo como milagro, no siento que seas todo poderoso, no ansío tu compañía cada minuto, no me pareces atractivo ni pierdo el sueño por pensarte, tampoco pierdo mi tiempo en controlar tus acciones o espero que tu día gire en torno a mis actividades. Sé que existes, que eres real y te dejo ser. Vienes a mí cuando lo crees necesario y me sienta bien, tu ausencia momentánea no me complica ni me asusta.


Me gusta lo real que te veo, todo aquello que sé de ti y que no me agrada, pero tolero. Lo fácil que es ser autentica contigo, poder reír por las mismas idioteces y la complicidad de saber sobre qué bromea el otro con solo mirarnos. Me gusta que conozcas mis defectos y te sientes a mi lado igualmente, eres mi apoyo y sabes de sobra que soy el tuyo. Adoro que necesites contarme cada nuevo paso que das, que leas mis silencios y no pueda nunca ocultarte mis novedades. Contigo me siento segura y acompañada. A tu lado siento paz y, abrazada a ti, siento que estoy en mi refugio.


Tengo miedo de estar confundiendo la soledad con amor, tengo miedo de hacerte daño o que seas tú quien me hiera, estoy totalmente ajena a tus sentimientos, en este momento no logro dar significado a tus acciones. Temo perder a mi mejor amigo en manos de una sensación que desconozco absolutamente y frente a la cual no se reaccionar.


Olvide la diferencia entre valentía y cobardía, sin embargo creo que lo correcto es conversar, quiero hablarte de esto, pero no puedo siquiera decirme algo a mí misma frente al espejo, no me salen las palabras y no tengo claro que dirección tomar. Me cruzo de brazos y espero un milagro que no veo llegar.


En este punto el silencio es la única arma que tengo a mi alcance.

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